11.1.08

Teleseries


Yo no soy buena para ver televisión, pero últimamente hay algo que no me pierdo: Lola.

Sí, la teleserie de canal 13. Quizás es porque la teleserie es muy entretenida, o porque los personajes me hacen reír o porque el pretexto de ver la teleserie me hace dejar el tedioso trabajo de la memoria un poco más temprano. No sé cuál es el principal ingrediente que me atrae de ella, pero no me gusta hacer actividades entre 20 y 21 horas para no perderme Lola. ¡Y ahora volvió Lalo!


Me acuerdo que cuando era chica veía una teleserie brasileña que se llamaba La Gata, también causó esa adicción sobre mí.


Después, en la adolescencia vino Fuera de Control y era sagrado para mí llegar a comentarla todos los días al colegio con mi amiga Loreto. Amábamos al sufrido Duarte (Romeo Singer) y odiábamos a la Sarita Mellafe (la ministra Paulina Urrutia).

Luego vino Cerro Alegre que me tenía tremendamente metida por saber quién era el hijo de Adriano Ferrer (Cristián Campos). ¿Se han fijado que sólo he nombrado teleseries del 13? Bueno, parece que tengo tendencia televisiva clara.

Una vez estando en la U, era obligatorio irse antes de algunas clases para ver los capítulos importantes de Machos, que la vio más o menos todo Chile.

Y ahora Lola.

Yo no me fanatizo fácilmente por las cosas, pero estas teleseries me han causado ese deseo de no dejar de verles ningún capítulo y cómo no, si cuando uno tiene tan poca vida lo más divertido es meterse en la vida ficticia de personajes de televisión.
A todo esto, hoy día no veré Lola, así que si usted la ve, después viene a mi blog y me la cuenta.