Testamento II (la familia)

Mi mamá: ella ha estado conmigo siempre. Ella me dio la vida y me entregó gran parte de los valores y virtudes que poseo. Aunque físicamente no nos parecemos en nada, ella influyó mucho en el desarrollo de mi personalidad y le debo gran parte de mis logros en la vida. Siempre he confiado mucho en ella y ella en mí, hemos peleado, nos hemos dicho cosas feas, pero nos amamos enormemente y sé que ella haría cualquier cosa para verme más feliz y quiero que sepa que yo también deseo que ella vuelva a ser la mujer alegre que siempre ha debido ser. Entretenida, buena conversadora, buena para bailar, para cocinar, con talentos manuales, sincera, amable y querendona.

Mi abuelita: yo debo ser su nieta más cercana. Todo el tiempo en que ambas vivimos en Chillán fuimos desarrollando una relación bastante estrecha. Siempre preocupada de mis necesidades, de tejerme un chaleco, de comprarme algo rico para comer, de algún remedio que necesitara. También hemos peleado, porque mi abuelita tiene su carácter, pero sin embargo la quiero tanto que me da mucho miedo que llegue el día de su muerte, porque ya es viejita y está un poco enferma. Yo admiro la fortaleza que tuvo mi abuelita para salir adelante con sus cuatro hijos después de quedar viuda, cuando mi mamá, que es la menor, sólo tenía 5 años. Es una mujer activa, trabajadora, inteligente y sabia.

Mi tía Mila: es mi madrina, hermana de mi mamá. Ella se tomó su papel de madrina con mucha responsabilidad y siempre me enviaba tarjetas para mis cumpleaños, cuando era niña o me llamaba por teléfono y me hacía y me hace hasta el día de hoy regalos cada vez que nos vemos. No es de abrazos, pero siempre se preocupa cuando escucha que llovió mucho en Concepción o que hubo protesta y me llama. A ella le tocó sufrir también en su juventud por culpa de un mal amor, pero lo superó con valentía y entereza, convirtiéndose en una mujer independiente y autovalente. Además es sumamente divertida, de talla a flor de labios, excelente inventora de sobrenombres, de esquemas y de payas lo que ocupa en el colegio en el que hace clases hace tantos años. Ella ha sabido administrar su dinero y su vida y se sacrificó a sí misma por darle todo a su hija y ahora a sus nietas.

Mi hermano: creo yo que uno de los amores más incondicionales es el amor hacia los hermanos. Con mi hermano casi nos hemos sacado los ojos peleando, pero le agradezco que haya nacido y me acompañe desde mis 5 años, convirtiéndose en mi compañero de juegos, de peleas, de canciones, de tantas conversaciones. Nadie me molesta más que él, que me dice que soy fea, pesada y todas esas cosas que uno le dice a los hermanos, pero para eso están. Dios quiera que cuando seamos mayores y cada uno tenga su propia vida, sigamos siempre en contacto, visitándonos y compartiendo, como lo hemos hecho siempre.

Comentarios

paula dijo…
gracias por compartir tu testamento familiar y tus amigos...

en el post anterior te preguntè..pero te lo vuelvo a preguntar: te puedo copiar la idea? respondeme en mi blog..vale

sonrisas por la familia...
Cristian dijo…
Es bonito que estos sean "homenajes" y no "tributos". Tienes la posibilidad de hacerlo mientras estás viva. Un beso grande. :-)
poetarafa dijo…
A veces no se logra apreciar a las personas que amamos o nos aman de verdad.
Me alegra que tu no pertenezcas a ese grupo.
Felicidades por tu familia y espero que tu abuelita esté bien.
Chao, cariños desde acá...
Carlos dijo…
Familia... nunca sin ella..
Se pondrian contentos si leyesen tu comunicado...
Besos!

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