Caída amortiguada

Para que el aire llegue hasta mis pulmones debo inhalar más fuerte, en forma más prolongada. Estoy muy ahogada, siento el corazón apretado, como si tuviera una tonelada por centímetro cuadrado de cemento encima y como si la garganta estuviese muy estrecha para permitir el paso de oxígeno. La cabeza me pesa más de lo habitual y el día está tan gris que sólo aumenta cada síntoma.
A veces pienso que voy en caída y me cuesta ver luz. A veces que sí y no. A veces creo que puedo y no. Que veo y no.

Comentarios

Lore Ortiz dijo…
Acuéstate y respira... mira el cielo (cuando no esté nublado)... ve los árboles en otoño (como los que publicó Cristian). No todo es tan malo... he aprendido a ver el mundo así.

Tu nariz no está inflamada y chueca como la mía...

Un beso, chau
Lore
Cristian dijo…
Hay que confiar en que vamos a salir adelante. :=)
Raúl dijo…
Recuerda que cuando tomas el aire, también tomas algo de su libertad y de su desprendimiento...

Una parte del aire va a tus pulmones y otra, al alma.

O eso creo yo.

Saludos,
Altisidora dijo…
Mujer!!!!!! estas escribienmdo cosas tristes a mi parecer y eso no me gusta, sonria... y como dice la Lore, mire el cielo y respire muy profundo hasta sentir el aroma de nuestra ambiente, eso si trata de que sea algo natural (como el pasto recien cortado o el aroma de una rosa) y no que sea el del centro de Conce con olor a micros, un besito y arriba el animo.

Entradas populares